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22 octubre 2020 Noticias
Liderazgo Positivo, clave en el proceso de enseñanza y aprendizaje universitario
Con el tiempo, el rol de los profesores dentro del aula ha cambiado. Estos han dejado de ser los protagonistas del proceso de enseñanza y aprendizaje para convertirse en guías de sus estudiantes, orientándoles para que alcancen satisfactoriamente los objetivos establecidos por el sistema educativo. Y no solo eso, favoreciendo también su desarrollo y crecimiento personal, tanto dentro como fuera del centro de estudios.
Esta evolución en la práctica docente es el resultado de una búsqueda de métodos de enseñanza-aprendizaje que aumentaran la motivación de profesores y alumnos, a la que vez que mejoraran su rendimiento y compromiso.
Y es en este proceso de indagación cuando, observando el mundo empresarial y viendo la similitud de sus principios básicos, surge la idea de aplicar el Liderazgo Positivo en el entorno educativo universitario.
El Liderazgo Positivo, en las aulas universitarias
Tras ser introducido con éxito en el día a día de organizaciones de diversa índole, un grupo de académicos de diferentes universidades, entre las que se encontraba la Universidad Europea de Madrid, decide realizar un estudio basado en la integración de los principios del Liderazgo Positivo en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la Educación Superior.
Estos fundamentos son:
El impacto positivo
El clima positivo
La comunicación positiva
Las relaciones interpersonales positivas
¿En qué consistía este estudio?
Para llevar a cabo este proceso, se escogieron a 9 profesores que impartían docencia presencial, online o híbrida en diferentes universidades, entre ellas la Universidad Europea de Madrid, y a una muestra de aproximadamente 250 alumnos de Grado y Posgrado.
Tras un periodo de preparación, los docentes comenzaron a implementar actividades de Liderazgo Positivo a sus sesiones. Algunas de estas acciones consistían en fomentar la participación de los estudiantes, llamarles por sus nombres y agradecer sus intervenciones, generar un entorno agradable y participativo, usar el humor, utilizar metodologías activas como el Challenge
Con el tiempo, el rol de los profesores dentro del aula ha cambiado. Estos han dejado de ser los protagonistas del proceso de enseñanza y aprendizaje para convertirse en guías de sus estudiantes, orientándoles para que alcancen satisfactoriamente los objetivos establecidos por el sistema educativo. Y no solo eso, favoreciendo también su desarrollo y crecimiento personal, tanto dentro como fuera del centro de estudios.
Esta evolución en la práctica docente es el resultado de una búsqueda de métodos de enseñanza-aprendizaje que aumentaran la motivación de profesores y alumnos, a la que vez que mejoraran su rendimiento y compromiso.
Y es en este proceso de indagación cuando, observando el mundo empresarial y viendo la similitud de sus principios básicos, surge la idea de aplicar el Liderazgo Positivo en el entorno educativo universitario.
El Liderazgo Positivo, en las aulas universitarias
Tras ser introducido con éxito en el día a día de organizaciones de diversa índole, un grupo de académicos de diferentes universidades, entre las que se encontraba la Universidad Europea de Madrid, decide realizar un estudio basado en la integración de los principios del Liderazgo Positivo en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la Educación Superior.
Estos fundamentos son:
El impacto positivo
El clima positivo
La comunicación positiva
Las relaciones interpersonales positivas
¿En qué consistía este estudio?
Para llevar a cabo este proceso, se escogieron a 9 profesores que impartían docencia presencial, online o híbrida en diferentes universidades, entre ellas la Universidad Europea de Madrid, y a una muestra de aproximadamente 250 alumnos de Grado y Posgrado.
Tras un periodo de preparación, los docentes comenzaron a implementar actividades de Liderazgo Positivo a sus sesiones. Algunas de estas acciones consistían en fomentar la participación de los estudiantes, llamarles por sus nombres y agradecer sus intervenciones, generar un entorno agradable y participativo, usar el humor, utilizar metodologías activas como el Challenge
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