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16 abril 2021 Noticias
Flipped classroom: ¿qué es y cuáles son sus ventajas?
Seguir las pautas marcadas desde los Ministerios de Salud y de Educación, además de las de los diferentes centros educativos, cumplir con las expectativas de familias y/o tutores legales, mantener el interés de los estudiantes, adquirir competencias digitales en un tiempo récord… Estos son algunos retos a los que se ha tenido que enfrentar el docente del siglo XXI, quien tuvo que adaptar sus clases convencionales en el aula a formato online debido a la pandemia de la COVID-19.
Por suerte, esta circunstancia excepcional ha favorecido que se produjera un cambio en la forma de impartir clases cuando la vuelta a las aulas ha sido posible. El modelo tradicional ha dado paso a otro más innovador: la flipped classroom o aula invertida.   
Aula invertida: definición
La flipped classroom o aula invertida es una metodología de enseñanza-aprendizaje en la que, por un lado, los alumnos preparan las lecciones y adquieren los conocimientos teóricos en casa, y por el otro lado, comparten la información con el profesor y el resto de sus compañeros en el aula, al mismo tiempo que el docente atiende y resuelve las dudas que tiene la clase y consolida el aprendizaje con información complementaria y actividades prácticas.
Para que la técnica de aula invertida sea efectiva, hay 2 factores que son clave: el profesor pasa a ejercer el rol de guía en vez de ser un mero expositor de contenidos y el uso de las nuevas tecnologías.   
¿En qué consiste el aula invertida?
Estas son las principales características de la flipped classroom:

LO QUE HACE EL ALUMNO EN CASA
LO QUE HACE EL ALUMNO EN CLASE


Visualizar los materiales didácticos (vídeos, infografías, lecturas, etc.) elaborados y facilitados previamente por el docente. 
Tomar apuntes. 
Realizar actividades o pruebas de evaluación breves en plataformas online.


Plantear sus dudas 
Hacer los deberes 
Participar en metodologías activas como, por
Seguir las pautas marcadas desde los Ministerios de Salud y de Educación, además de las de los diferentes centros educativos, cumplir con las expectativas de familias y/o tutores legales, mantener el interés de los estudiantes, adquirir competencias digitales en un tiempo récord… Estos son algunos retos a los que se ha tenido que enfrentar el docente del siglo XXI, quien tuvo que adaptar sus clases convencionales en el aula a formato online debido a la pandemia de la COVID-19.
Por suerte, esta circunstancia excepcional ha favorecido que se produjera un cambio en la forma de impartir clases cuando la vuelta a las aulas ha sido posible. El modelo tradicional ha dado paso a otro más innovador: la flipped classroom o aula invertida.   
Aula invertida: definición
La flipped classroom o aula invertida es una metodología de enseñanza-aprendizaje en la que, por un lado, los alumnos preparan las lecciones y adquieren los conocimientos teóricos en casa, y por el otro lado, comparten la información con el profesor y el resto de sus compañeros en el aula, al mismo tiempo que el docente atiende y resuelve las dudas que tiene la clase y consolida el aprendizaje con información complementaria y actividades prácticas.
Para que la técnica de aula invertida sea efectiva, hay 2 factores que son clave: el profesor pasa a ejercer el rol de guía en vez de ser un mero expositor de contenidos y el uso de las nuevas tecnologías.   
¿En qué consiste el aula invertida?
Estas son las principales características de la flipped classroom:

LO QUE HACE EL ALUMNO EN CASA
LO QUE HACE EL ALUMNO EN CLASE


Visualizar los materiales didácticos (vídeos, infografías, lecturas, etc.) elaborados y facilitados previamente por el docente. 
Tomar apuntes. 
Realizar actividades o pruebas de evaluación breves en plataformas online.


Plantear sus dudas 
Hacer los deberes 
Participar en metodologías activas como, por
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