Coaching Educativo: aprender a aprender

7 agosto 2020 Formación

Vivimos en plena era del Internet y encontrar la respuesta a cualquier duda que nos surja sobre un acontecimiento, fecha, dato, cifra, etc. es sencillo: basta con un dispositivo electrónico que tenga acceso a la Red y, en un solo clic o tap, obtendremos la información.

Si tenemos en cuenta esto y lo trasladamos al modelo educativo tradicional, aquel en el que el profesor es una mera fuente de transmisión del conocimiento, nos daremos cuenta de que necesita renovarse, adaptarse a estos nuevos tiempos en los que toda la información está a nuestro alcance en Internet. Es ahí donde entra en acción el coaching educativo.

 

¿Qué es el coaching educativo?

El coaching educativo se caracteriza porque el profesor (o coach) acompaña al alumno (o coachee) y le hace de guía durante todo el proceso de aprendizaje. Despierta su curiosidad y le ayuda a descubrir por sí mismo qué es lo que verdaderamente quiere (sus metas) y cómo lograrlo, potenciando sus habilidades y facilitándole los recursos necesarios para superar las limitaciones.

En todo este proceso, cobra especial importancia el hecho de escuchar al estudiante sin prejuicios y desde la total imparcialidad, y prestar atención a lo que tenga que decir. Solo, de esta forma, el docente podrá ofrecer una atención totalmente personalizada, es decir, establecer las orientaciones pertinentes y dar los consejos adecuados para cada perfil y/o situación.

En definitiva, esta metodología educativa busca facilitar el aprendizaje del alumno y favorecer su crecimiento personal, tanto dentro como fuera de las aulas.

 

Ventajas del coaching educativo frente al modelo tradicional

Si bien son muchos los beneficios que esta técnica reporta al ámbito educativo de hoy en día, algunos de los más destacadas son los siguientes:

  • Los alumnos se conocen mejor y ganan confianza en sí mismos. El coaching educativo les ayuda a identificar cuáles son sus fortalezas y limitaciones, y a saber sacar partido de todas ellas para alcanzar sus objetivos.
  • El docente deja de ser el “enemigo”. Mas bien, es un guía que orienta al alumno de una forma totalmente personalizada, puesto que está al tanto de las cosas que ocupan y preocupan al estudiante. Todo ello se traduce en una notable mejora en la relación entre ambos.
  • Motivación. Por un lado, los alumnos se benefician de un plan de estudios más acorde a sus aptitudes y, por el otro lado, los profesores ven cómo sus pupilos se implican más en las clases y muestran un mayor interés por la asignatura. Todos salen ganando.

 

¿Qué cualidades deben tener coach y coachee?

Como ya hemos comentado, el coaching educativo deja a un lado la simple transmisión de información a la que el modelo de enseñanza tradicional nos tenía acostumbrados y términos como “implicación”, “compromiso” y “responsabilidad” ganan protagonismo.

Aun así, y para que este modelo académico funcione, es de vital importancia que ambos protagonistas (profesor y alumno) pongan de su parte y trabajen en equipo.

Coach (Profesor) Coachee (Alumno)
Paciencia

Atención personalizada

Escucha activa

Empatía

Imparcialidad

Autoconciencia

Participación

Confianza en uno mismo y en los demás

 

 

 

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