Sesión magistral: Posibilidades de la neurodidáctica

23 abril 2021 Noticias

¿Por qué nos enamoramos de algunas actividades cuando las realizamos? ¿Tiene esto importancia para el aprendizaje que percibimos?

Conseguir personalizar el aprendizaje, los ritmos, las motivaciones, los intereses… Este es al reto al que nos enfrentamos en esta masterclass: la inteligencia colectiva combinada con los últimos aportes en el campo de la neuroeducación para elegir las mejores técnicas y estrategias didácticas para nuestros alumnos. 

 

Nuestro ponente 

David López es el responsable de proyectos en Niuco, empresa del sector educativo que basa su actividad profesional en la transformación y acompañamiento de entidades educativas que buscan un cambio metodológico basado en los preceptos de la neurodidáctica. Entre las funciones que lleva a cabo en Niuco, se encuentran la formación y acompañamiento a instituciones educativas y equipos docentes para la implementación de proyectos de innovación y transformación pedagógica y metodológica fundamentados en los conocimientos aportados por la neurociencia sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje.

David imparte seminarios, conferencias y talleres en congresos, jornadas y participa en diferentes eventos dentro del ámbito educativo, tanto en educación formal como universitaria. Colabora en proyectos de asesoramiento pedagógico y desarrollo de materiales para editoriales y organizaciones de ámbitos distintos que impulsan y desarrollan actividades enmarcadas en el campo educativo.

¿Qué pudimos ver en la sesión magistral?

David dividió la presentación en dos bloques fundamentales: en el primero nos introdujo en el origen y el concepto de neurodidáctica, y en el segundo bloque nos desarrolló los aspectos y fundamentos más importantes de esta disciplina en la actualidad.

¿Qué es la neurodidáctica?

Es una disciplina que se concibió hace alrededor de unos 40 años. Esta rama de la educación es la intersección de los conocimientos de la neurociencia, la psicología y la pedagogía.

El objetivo de la neuroeducación es conocer el funcionamiento del cerebro en el proceso del aprendizaje: responder a la pregunta ¿qué pasa en el cerebro cuando las personas estamos aprendiendo? El propósito de conocer su funcionamiento es poder diseñar estrategias y metodologías educativas que permitan diseñar una enseñanza más eficaz de la que puedan beneficiarse todo tipo de alumnos.

Esta disciplina no esta exenta de crítica: existen voces por parte de algunos sectores que consideran que es demasiado pronto para considerarlo una rama propia (como puede ser la neuromotricidad) en vez de una variante de la neurociencia. Otro aspecto es que la neurodidáctica se centra en el aprendizaje y no habla de la educación o el sistema educativo actual. Por tanto, no se le pueden achacar responsabilidades en ámbitos para los que no está concebida.

¿Cuáles son los aspectos más importantes en el contexto educativo respecto a la neurodidáctica?

El cerebro es el motor del aprendizaje: lo que verbalizamos, soñamos… Toda nuestra identidad está codificada en nuestro cerebro.

Plasticidad cerebral: el cerebro es un elemento que es adaptable y está constantemente en cambio. Cuando uno de esos cambios se consolida, es cuando podemos hablar de aprendizaje.

El cerebro esta concebido para nuestra supervivencia. El cerebro lo que hace es adaptarse y, por ello, el aprendizaje es una de las principales estrategias que lleva a cabo para garantizar nuestra supervivencia.

¿Y cómo aprende el cerebro? Integrando la nueva información con aquella que ya conocíamos previamente. Por tanto, es muy importante averiguar qué es lo que el alumno ya sabe para poder averiguar exactamente cuáles van a ser los nuevos conocimientos que va a aprender, para que pueda relacionarlos con los que ya posee.

Uno de los aspectos que también nos ha ayudado a descubrir la neurociencia es que no se pueden distinguir emoción de razón. Todo lo que hacemos en nuestra vida tiene un componente afectivo y racional, son inseparables. De ahí la frase de «solo se aprende aquello que se ama», ejemplificado en áreas educativas actuales como la gamificación en el aula.

Las emociones son fundamentales desde el principio del aprendizaje porque, dependiendo del contexto emocional del alumno, su cerebro va a estar predispuesto a aprender o no. Un cerebro con un buen contexto y un alto nivel de inteligencia emocional facilitará el aprendizaje y, al contrario, cuando no existe, se dan casos de estrés, ansiedad… que hay que tener en cuenta a la hora de gestionar el aprendizaje de estos alumnos.

¿Cómo podemos trasladar a un aula las respuestas obtenidas en un estudio realizado en un laboratorio? Para dar respuesta a esta pregunta, el MIT de Boston hizo una investigación monitorizando directamente a un alumno de la propia universidad.

El cerebro ha de contar con cuatro funciones cerebrales para que podamos hablar de aprendizaje: motivación, atención, memoria y la percepción sensorial.

  • La motivación es la gasolina del cerebro. Son aquellas situaciones y procesos afectivos que están relacionados con el inicio de la acción y la realización de dicha acción. Existen dos tipos de motivación intrínseca (disfrute de la tarea) y la extrínseca (lo que se espera conseguir).
  • La atención es el filtro natural que utiliza el cerebro para decidir qué información va a ser procesada.
  • La memoria es la codificación y almacenamiento de la información en el cerebro para poder utilizarla en el futuro. Hay 3 tipos de memoria: corto plazo, operativa y a largo plazo.

 

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